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Debilidad y complicidad institucional.

Viborianus

Victoriano Robles Cruz

Debilidad y complicidad institucional. macabroCANCUN2812019

Esta semana, en su día de inicio, el lunes (28/01/2019), todos fuimos estremecidos por las imágenes de un cuerpo humano repartido en pedazos y detrás una manta con un mensaje dirigido a las autoridades municipales y de Seguridad Pública municipal y estatal. La imagen circuló de inmediato por las redes sociales, mucho antes que otro medio de información. Su trascendencia causó tremendo impacto terrorífico entre los ciudadanos: primero los quintanarroenses y luego del mundo. ¿Por qué esa libertad delincuencial para mostrar en pedazos un cuerpo humano? ¿Por qué el silencio ante el hecho terrorífico?

Comencemos reconociendo el texto de la narcomanta: “María Elena Hermelinda Lezama no estas cumpliendo con los tratos así te vamos a dejar. Síguele jugando a la chingona. Capella deja de estar chingando el millón de pesos a la semana que te mandamos con Abarca se te olvida o qué? Deja de estar apoyando a pendejos”. Allí percibimos, los ciudadanos, complicidad en primer orden, pero también una debilidad institucional. ¿Qué nos expliquen si consigue otro denominativo?

Los aparatos tanto preventivos como de aplicación de la justicia no están funcionando, al menos no ofrecen resultados, ni en la detención de los presuntos sicarios ni en la prevención de la violencia. No se puede explicar por el rumbo de la incapacidad policial, ni del poderío en el equipamiento, ni del trabajo de inteligencia; porque trasciende el conocimiento de que los cuerpos policiales tienen detectados los sitios donde se refugian y ocultan esos cuerpos delincuenciales. ¿Por qué, entonces, no actúan? ¿Será la complicidad, al más alto nivel, la que soslaya e impide proceder a los cuerpos institucionales?

Aunque parezca ficción o falsedad, la inmediata respuesta debió ser la negativa. Independientemente de si es cierta esa complicidad. Pero los hechos, la realidad, la cruenta violencia, lo doloso de los homicidios; la cubre la misma impunidad provista de los aparatos de gobierno, en todas sus dimensiones: federal, estatal y municipal. Pero, aunque salgan, las autoridades mencionadas, con los mensajes de negar el contenido de la narcomanta, los hechos mismos les traicionan, puesto que no hay resultados de alguna investigación, ni hay contundencia en las acciones. ¡No!, los ciudadanos no ven, en las autoridades, el cumplimiento con sus responsabilidades institucionales. ¡Esa debilidad bien parece una perfecta complicidad!

Ciertamente, los ciudadanos, en su atrevimiento piensan que siguen siendo engañados por el gobierno del estado. Por la gobernanza del cambio. No sólo se puede medir con ese reto –despedazar y mostrar un cuerpo humano- la debilidad institucional sino hasta la posibilidad de la complicidad. Ya no les creen a las autoridades ante tanta pasividad por la violencia en los diferentes nichos turísticos de Quintana Roo. Las libertades de estos cuerpos delincuenciales para cometer tantas ejecuciones, extorsiones, robos, y diferentes actos delictivos, invita a deducir una traición de la gobernanza con el pueblo de Quintana Roo. ¡No se trata de incapacidad sino de complicidad!

El tal Capella y Abarca, es estas circunstancias, no han contribuido con el mejoramiento y reducción de los actos delictivos; sin embargo, la vinculación afectiva entre el gobernante y estos protagonistas rebasa la percepción de una relación institucional. ¿Cuáles son los intereses coyunturales de estos personajes para no cumplir con las responsabilidades institucionales? ¿Por qué convertirse en rehenes de la dominante delincuencia en Quintana Roo?¿Valdrá la pena los posibles pagos de esa delincuencia para el poder político? La advertencia y señalamiento está escrito en la misma narcomanta. Por eso la pregunta permea hasta el menos incrédulo: ¿Cómo poder negar el contenido del texto de la manta si las autoridades no demuestran con hechos lo contrario? ¿Con qué argumento?

La debilidad del imperio de la Ley en México, como en Quintana Roo, ha sido considerado como el principal factor para entender la implantación del crimen organizado en nuestra geografía. El poder adquirido por las redes criminales no se puede entender sin la atención en la complicidad de determinadas autoridades estatales con el mundo criminal. Esta complicidad es la que explica el “éxito” de los negocios ilegales del crimen organizado en la región, gracias fundamentalmente a la impunidad proporcionada por la existencia de una corrupción institucionalizada en buena parte de las fuerzas de seguridad, el sistema de justicia y el penitenciario. La corrupción permite que se pueda quedar eximido del cumplimiento de la ley, posibilidad que tiene lugar cuando el Estado carece de autoridad para establecer el imperio de la ley.

PD.- “Entre un gobierno que lo hace mal y un pueblo que lo consiente, hay una cierta complicidad vergonzosa”. Víctor Hugo (1802-1885) poeta, dramaturgo y novelista romántico francés.

PD.- “En fin, todos los horrores que los novelistas creen inventar están siempre por debajo de la verdad”. Honore de Balzac (1799-1850) Escritor y novelista francés.

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